Asado de costilla de cerdo en adobo de comino, vino y miel...



Vi esta forma de marinar el cerdo en el libro "La enciclopedia de los sabores" y supe que debía probarlo y compartirlo con vosotros. Os aseguro que el resultado es fantástico y que merece la pena dedicar uno de vuestros días libres a cocinar este asado a fuego lento...

Ingredientes para dos personas:

-  600 gr. de costillas de cerdo ibérico
- 10 cl. de vino tinto
- 2 cucharadas de miel de flores
- 1 cucharadita de comino molido
- 3 cucharadas de aceite de oliva virgen
- 1 cucharada de vinagre de jerez
- 2 puñados de hojas de lechuga
- 400 gr. de patatas de tamaño pequeño
- Sal fina
- Sal de vino en escamas




Poned un cazo al fuego y juntad los ingredientes del marinado, el vino, las dos cucharadas de miel, la cucharadita de comino molido, dos cucharadas de aceite y una de vinagre. dejadlo 5 minutos al fuego para que se integre todo bien. Dejadlo enfriar un poco y después colocad la pieza de costillas de cerdo en un recipiente y bañadla por ambos lados con el marinado. Tapad el recipiente con papel film (o con su propia tapa si la tuviera) y dejadlo reposar en la nevera al menos por unas horas. El tiempo de reposo dependerá del tiempo que tengáis, pero debería estar ahí al menos dos horas. Ademas, si podéis, no estaría mal que hacia la mitad del tiempo que vaya a estar reposando abráis el recipiente, bañéis de nuevo la carne con los jugos del marinado y le deis la vuelta a la pieza.

Antes de empezar a asar la pieza es bueno que la saquéis de la nevera para que se ponga a temperatura ambiente.

Precalentad el horno a 170º. Colocad en la bandeja la pieza de costillas con la parte del hueso hacia arriba y las patatas. Poned en un bol todo el liquido del marinado que haya quedado en el recipiente y bañad con una tercera parte de el la carne y la patatas antes de introducir la bandeja en el horno con el temporizador puesto en 1 hora y 30 minutos. Al cabo de media hora, dadle la vuelta a la carne y bañad otra vez con la mitad del jugo restante. Cuando se cumpla una hora volved a bañar la carne y las patatas con lo que queda del jugo del marinado. En esta media hora veréis como la carne empieza a dorarse y la casa se llena de un olor a asado increíble.

Un momento antes de que el asado este listo, poned la lechuga en un bol y aliñadla con una cucharadita de aceite, unas gotas de vinagre, una pizca de sal fina y reservadla.

Para emplatar, cortad en trozos la pieza de costilla y colocadla en un plato junto a las patatas y la ensalada. Echad por encima de la carne y las patatas los jugos del asado que han quedado en la bandeja, unas escamas de sal de vino o sal gorda y ya tenéis listo este platazo...




No hay comentarios:

Publicar un comentario